viernes, 28 de mayo de 2010

Encuesta: ¿Quién es Agustín Fernández Mallo?


Terminado el escrutinio de los setenta y tres (73) votos, se obtienen los siguientes resultados:
Medalla de oro moruno: Otro autor para gente que no lee, con 35 votos (un 47% del total).
Medalla de plata papel albal: El nuevo bluf del Grupo PRISA, con 27 votos (un 36% del total).
Medalla de bronce penoso: La versión poética de Javier Marías, con 11 votos (un 15% del total).

Para la entrega de premios, el ganador absoluto se sienta en el número uno del podium, ocupando el número dos con una pierna y el número tres con la otra. Se le hinca el trío de medallas cubriendo sus partes pudendas a modo de bikini, siendo uno de los galardones substanciosamente más grande, puesto que cubre el pezón derecho.

martes, 25 de mayo de 2010

Arturo Pérez Reverte, comisario trincador.

¿Será posible que en plena crisis económica se haya ofrecido a Arturo Pérez Reverte una cantidad de dinero diez veces superior que la que se ofrece comúnmente a cualquier otro comisario de exposición? ¿150.000 euros en lugar de 15.000?

Y he ahí al bravo Pérez, quien con su espada acude a trincar de las arcas públicas. Acude claqueteante clamando contra los chupópteros y los chorizos, como siempre ha hecho, y diciendo que es poco el dinero, que él cobra el doble, así que se trata en la práctica de una obra de caridad.

Si es que Pérez les está regalando 150.000 euros a los gaditanos, ¡y nadie se lo agradece!

Arturo Pérez Reverte,
comisario trincador,
acude con gran ardor
a trincarse unos euretes.

Pérez, ¡lucha con saña!
¡Santiago y trinca España!

lunes, 17 de mayo de 2010

domingo, 9 de mayo de 2010

Hola Don Marías, Hola Don Perez.

Eran dos huecos personajillos,
escribidores medio chalados,
eran dos tipos muy penosillos
por mediáticos y entronizados.

Si se topaban de picos pardos,
en el Bobelia o el cabaré,
siempre bramaba vociferando,
con tufo a orujo, Don Perez:

PEREZ: ¡Hola, Don Marías!
MARÍAS: ¡Hola, Don Perez!
PEREZ:¿Pasó usted por Alfaguara?
MARÍAS: Por Alfaguara yo pasé.
PEREZ:¿Leyó usted mi novela?
MARÍAS: Su novela yo leí.
PEREZ:¿Y por qué no habla de ella?
MARÍAS: Porque usted no habla de mí.
PEREZ: Rasque pues usted mi espalda.
(Marías rasca la espalda a Perez).
MARÍAS: Rasque usted la mía también.
(Perez rasca la espalda a Marías).
PEREZ: Adiós, Don Marías.
MARÍAS: Adiós, Don Perez.
(Vanse a cosechar unos pingües beneficios... y son detenidos por la SGAE).

sábado, 1 de mayo de 2010

Arturo Pérez Reverte a favor de la pena de muerte.

Leyendo esta columna de Arturo Pérez Reverte, académico del insulto y famoso escritor mediático, podemos encontrar, entre abundantes barbaridades, la siguiente:

“les faltó tiempo para echar la culpa de todo a la Logse de Maravall y Solana –que, es cierto, deberían ser ahorcados tras un juicio de Nuremberg cultural–”

Como es lógico, no debemos caer en la denigración del autor, ni calificarlo de demagogo, sino valorar la defensa y amparo que en él se hace de la pena de muerte, en este caso mediante el humano método del ahorcamiento (quizá el que, debido a su cualidad pública, resulta más edificante para el ser humano).

Porque, seamos francos: hablando de la educación de nuestros jóvenes, ¿qué mayor ejemplo cabría haber dado que sugerir el retorno a tan vetusta costumbre?

Estamos contigo, Pérez.

Pero a distancia.