domingo, 17 de junio de 2012

Arturo Pérez Reverte remando a favor de la corriente: el rescate.

"El dinero del rescate, ¿se lo van a inyectar a los mismos golfos que se gastaron el anterior?", se pregunta Pérez Reverte.

No, Pérez. El dinero del rescate se presta al estado, que es quien lo gestiona y reparte entre los bancos.


"¿Van a seguir, en el futuro, los mismos, gestionando las hipotecas y pensiones de sus víctimas?".

Querido Pérez, pero ¿tú sabes que la cúpula de Bankia ha dimitido? ¿Y cuántas oficinas de cajas han cerrado? Y tus pobrecitas víctimas inocentes firmaron una deuda por cientos de miles de euros en pleno uso de sus facultades mentales. ¡Que sean pocas es otra historia!


 "Me acabo de enterar de que el presidente también estará viendo el partido. Qué bonito. Qué entrañable".

¿Cómo se atreve? ¡No se ha sacado los ojos! ¡Debió mandar al presidente polaco una foto de su culo! ¡Y luego tirarse desde las Torres Kyo!


miércoles, 13 de junio de 2012

Epigrama a Javier Marías y la piratería.


A quejarse fue Marías
de la gran piratería
-¡Son delincuentes! -decía
cuando cámaras cerca había.
Mas, después de esta rabieta,
acudía a su biblioteca
a leer gratis por la jeta.
Marías: ¡vete a hacer puñetas!


lunes, 4 de junio de 2012

Arturo Pérez Reverte nos quiere convencer de que escribe sus novelas.


Descubro con gozo que Pérez Reverte ha abierto una nueva web con la que iluminarnos. Resulta que el tío es muy listo: después de su condena por plagio ha decidido chulearse de lo que está(o le están)escribiendo. Como Pérez es un tio duro, no lo ha llamado "novela en marcha" ni nada por el estilo: le ha puesto Novela en construcción. Yo creo que lo escribe con el mono de carpintero y todo. Si es que lo escribe él.

No todo son bobadas. Pero parece que Pérez dedica un tiempo a buscar fotos de relojes por Internet. Ya se sabe que lo más importante de un personaje es el reloj que se pone. Un personaje sin reloj es como un pez sin bicicleta. ¿Quien no recuerda el reloj de K. o el de David Copperfield?

Yo creo que el boom de este blog de Pérez acaecerá cuando empiece a perfilar personajes hembra. Ya imagino a Pérez sacando fotos de escotes y culos. Y cagándose en las feministas: "Jojojo, perras".

Entre otras cosas nos enseña cómo cocinar un personaje para poder incarle el colmillo a gusto y que no nos salten los dientes. Lo que no dice es donde comprarlo (¡glups!).

Eso sí, uno de sus personajes ya se perfila como un gigoló: "Hay un personaje de la tercera parte (capítulos décimo y undécimo) que debo revisar a fondo. Marco notas para volver a él con detalle en la próxima revisión. Ojo con este fulano".

Yo espero que hable de las fulanas.

Pérez chulea de documentado"Duda sobre el rigor mortis. Maldición. Eso me interrumpe la escritura hacia la mitad del capítulo undécimo. Tengo un cadáver en circunstancias determinadas, e ignoro con exactitud lo que en tales circunstancias tarda en enfriarse del todo y ponerse rígido. Se trata sólo de un par de líneas, pero las cosas hay que hacerlas bien. O intentarlo. Y la memoria no me ayuda. La mayor parte de los muertos que toqué en otros tiempos estaban demasiado fríos o demasiado calientes. Y tampoco iba yo mirando el reloj con esas cosas. Cronometrando rigores. Así que echo mano de otro viejo amigo (hay que tenerlos hasta en el infierno, decía mi abuelo): Luis Salas, navegante veterano y como segunda opción médico traumatólogo del hospital de La Arrixaca de Murcia, me cuenta cosas interesantes que anoto con aplicación de alumno. En circunstancias ambientales medias, un cadáver se enfría a razón de uno o dos grados cada hora, y adquiere la rigidez después de siete u ocho horas. Con eso me vale, le digo. Resuelto".

En circunstancias ambientales medias uno dos grados cada hora. ¿Circunstancias ambientales medias de primavera, verano, otoño o invierno? ¿Exterior o interior? ¿Noche o día? ¿Cuáles son la masa y la superficie del cadáver? ¿Se había tomado una sopa caliente o diez granizados?
En fin, que el tío escribe tanta gilipollez para luego soltar: "Decidido: mi muerto no estará rígido. Será un cadáver todavía flexible, por decirlo de algún modo. Y tibio". ¡A tomar por el culo! ¿Y para esto tanto CSI?

Pero, ojo, que el tío se ambienta: "Lento recorrido por los aledaños de la estación de ferrocarril de Barracas. B. Aires. Buscando lugar para instalar mi imaginario almacén de tangos La Ferroviaria. Quiero evitar la Boca y los lugares machacados por el turismo tanguero actual. Necesito un lugar que hace ochenta y cinco años fuese oscuro, con un farol en la esquina de la calle. Raíles de tren oxidados, tapias de chapa ondulada sobre las que asoman madreselvas".

Pero hombre, Pérez, ¿necesitas irte a Buenos Aires para inventarte un local? ¡Y encima con un farol! Pues, si no tiene farol, ¡te lo inventas!

Otro detalle curioso es la abundancia de fotografías turísticas: una, dos, tres, cuatro, cinco. Viendo tanta foto de playa y de hotel, no está tan claro que Pérez esté escribiendo. Más bien parece que está de vacaciones y que le manda las fotos al becario. Sólo falta una foto de los chopitos del bar de puerto para disipar la sospecha. O una de Pérez tumbado en la playa fumando un puro. Con tanta foto de holidays se pierde un poco la carga de esfuerzo que quiere transmitir. Bueno, de hecho, no se transmite ninguna.

Atiende, Pérez: queremos fotos tuyas sudando y partiendo la mesa de un puñetazo, no sacando bíceps en la playa, ni chupando un daikiri con una pajita. ¡Que tiene que parecer que lo haces tú!

sábado, 26 de mayo de 2012

Corleone Muñoz Molina y los de dentro.


En su momento conté que Antonio Muñoz Molina detestaba en la Iglesia lo que él mismo practica: populismo, corrupción y privilegios. Aquí tenemos su respuesta en Babelia, titulada Los de dentro.

"Se reconoce en seguida a los que están dentro, a los que han nacido para estarlo. Es un club en el que por ahora todavía está representado mayoritariamente el sexo masculino. Hay quien sin haber publicado nada o casi nada ya ha aprendido todas las maneras, que en su variante española incluyen una jactancia áspera, un lenguaje de clan, una destreza para situarse y repartir juego, para intercambiar favores, una soltura para citar el título de lo que uno mismo ha escrito como si fuera de dominio público, para pronunciar nombres de pila. La literatura es un local que ellos controlan desde la barra; acodados en ella, intercambiando claves, inapelablemente aprobando o descartando, volviéndose a medias para mirar de soslayo a la concurrencia, administrando el sarcasmo, contando anecdotillas denigratorias ya muy manoseadas, detectando candidatos posibles a los que quizás convenga admitir en el club. Les pasa como decía Augusto Monterroso que les pasa a los enanos, que tienen un sexto sentido que les permite reconocerse entre ellos. Siempre están en el secreto de algo que los demás ignoran".

El lector constatará la sumaria dignidad diagonal de este texto, que muestra un incontrolado orgullo paleto. Si puede existir algo más estúpido que pertenecer a una camarilla, es proclamarlo a los cuatro vientos, desde una silla en la RAE, habiendo dirigido un Instituto Cervantes y habiendo recibido el Planeta y otros premios.

Antonio Muñoz Molina, cuyos escritos son una cagada de mosca con sumaria dignidad potencial, alude veladamente a Ignacio Echevarría y el club del que éste no quiere formar parte. Quizá por no resignarse a semejante garrulada, éste último todavía tiene algo que decir, en lugar de ser el Francisco Camps de las letras españolas.

Supongo que Muñoz pensará que, al leer sus memeces, miles de jóvenes se pegarán de tortas con tal de poder limpiarle el ojete a lengüetazos y morderle sus glúteos, sólo para que él les extienda un carné donde ponga "Official Tontolculo's Club Premium".




Ignacio Echevarría amanece tras haber escrito una crítica a Antonio Muñoz Molina.

jueves, 17 de mayo de 2012

Desmentidos mayo 2012.

Falso que Alberto Olmos utilice un teléfono móvil, el famoso joven autor acarrea en todo momento un tam-tam.

Falso que la segunda adaptación cinematográfica de los libros de aventuras de Pérez Reverte vaya a llevar por título El Capitán Alatruño.

Es falso que haber ganado el Premio Planeta sea como haber cazado un oso borracho.

Falso que el bloguero Lector Malherido vaya a cambiar su seudónimo por el más apropiado "Lector Comidito".

Falso que la entrada en la escena musical de Agustín Fernández Mallo tenga algo que ver con la ida a tomar por el culo de su última obra.

Incorrecto que Elvira Navarro y Alberto Olmos, emulando a Agustín Fernández Mallo, vayan a fundar el nuevo Pimpinela.

Falso que el cierre de Público tenga que ver con la marcha de Luna Miguel.

Falso que la publicación de Antonio J. Rodríguez en Mondadori tenga que ver con la contratación de su novia. Falso que ésta figure en el desmentido de arriba.

Falso que el último Premio Lengua de Trapo tardara casi medio año más en fallarse por tener el autor que concluir la novela ganadora.

Completamente falso que exista alguna reseña elogiosa de un periódico extranjero a una novela española que haya sido inventada por la editorial de aquesta última.

Falso que exista una sola editorial que pague las horas extraordinarias a sus trabajadores. Falso también que estas editoriales acusen de robo a quien se descarga sus libros.