Andrew Wylie es un gran agente literario, se le apoda El Chacal por competir activamente con otros agentes (que son incompetentes comparados con él).
Aquí está una entrevista a este hombre.
"No podemos obligar que un libro cueste 24 euros. Lo que debemos hacer es fijar como royalties una cantidad fija, no un porcentaje, de manera que Amazon no pueda vender demasiado barato porque perderá dinero. Si lo hacen, allá ellos, pero yo debo garantizar que mi autor gane tanto dinero si vende un ejemplar electrónico como si lo vende en papel".
Este precio fijo es precisamente una de las lacras de España que tendrá que ser reventada por el próximo gobierno. Nos venden mierda a precio de oro.
"En el mercado español hay agencias poderosas, pero la amistad entre editor y agente es más importante que la relación con el autor. Para mí, esto es corrupto".
Me pregunto cuántos autores son presionados para aceptar un premio negociado por su agente literario. ¿A cuántos se les da el empujoncito para que comiencen su carrera de putición? Y también cuántas carreras de autores se ven truncadas por intereses espurios. Un autor es un cromo intercambiable con el que se pueden negociar premios amañados de otros.
"La eficiencia de las agencias españolas deja que desear".
¡Sooor-preee-saaa!
"¿En España qué pasa? Que la amistad entre el editor y el agente es más fuerte que las obligaciones del agente con el autor. Pero el autor es el que paga al agente. Sabemos muy bien a quién debemos defender. Cuando negocio, el editor no es nadie para mí. Nadie. En algunos países, tras 20 años bebiendo juntos agentes y editores, y en España durmiendo juntos, todo el mundo se acomoda. Nosotros entramos en la habitación, abrimos todas las luces y preguntamos, ¿pero qué pasa aquí?".
Mucho me temo que este ayuntamiento descrito no sea figurado. Esto, junto al hecho de que Carmen Balcells se encuentre picada con este hombre, me produce gran inquietud.
NOVELISTAS ESPAÑOLES NACIDOS EN LOS AÑOS 60 y 70
Hace 5 horas




