-Vamos a otro sitio que en los años 80 ó 90. Si se mira en términos de variedad, es indudable que vamos a más. La narrativa española exhibe un territorio muy ampliado.
O, lo que es lo mismo, como no se atreve a evaluar en términos de calidad, se inventa esta gilichorrada de la variedad. La nueva narrativa española exhibe un territorio muy ampliado: hay caca de perro, caca de vaca, caca de caballo y caca de ballena. Pozuelo Yvancos es un crítico literario para el cual la calidad, por motivos obvios, es un tabú.
O, lo que es lo mismo, como no se atreve a evaluar en términos de calidad, se inventa esta gilichorrada de la variedad. La nueva narrativa española exhibe un territorio muy ampliado: hay caca de perro, caca de vaca, caca de caballo y caca de ballena. Pozuelo Yvancos es un crítico literario para el cual la calidad, por motivos obvios, es un tabú.
-Sostiene usted que es compleja la canonización artística. ¿Por qué no le gusta el canon?
-El canon es un término del que se abusa. He escrito un libro sobre ese concepto en literatura y por eso, por ser un hecho muy complejo, me gusta deslindarlo del gusto personal. Ningún crítico, ni siquiera Harold Bloom, puede establecer un canon, porque esa es tarea de la Historia. Cuando uno repasa el canon de cualquier época ve que no coincide casi nunca con lo que actualmente valoramos de ella.
¿Y quién es ese ente mágico de la Historia? ¿A través de qué o quién se manifiesta en lo literario?¿No será a través de los críticos y profesores relacionados con el asunto? ¿O pretende Pozuelo Yvancos que lo que es bueno y malo en literatura se constituye mágicamente, sin que nadie lo investigue, lo discuta o hable de ello, y se cuela en los libros de historia mientras los críticos duermen? No, ¡si será como el Ratoncito Pérez!
Harold Bloom, en su canon, ha hablado de obras de todos los tiempos. Y esas obras han sobrevivido por uno u otro motivo, y por ello conforman el canon, no son un invento de ningún malvado erudito comeniños -como pensaría Zafón-. Son la selección de lo mejor que ha dado el intelecto de la raza humana.
Está claro que Pozuelo Yvancos no es Harold Bloom, así que no le queda otro remedio que decir que lo que él mismo no es capaz de hacer es algo que tampoco nadie puede intentar.
¿Y quién es ese ente mágico de la Historia? ¿A través de qué o quién se manifiesta en lo literario?¿No será a través de los críticos y profesores relacionados con el asunto? ¿O pretende Pozuelo Yvancos que lo que es bueno y malo en literatura se constituye mágicamente, sin que nadie lo investigue, lo discuta o hable de ello, y se cuela en los libros de historia mientras los críticos duermen? No, ¡si será como el Ratoncito Pérez!
Harold Bloom, en su canon, ha hablado de obras de todos los tiempos. Y esas obras han sobrevivido por uno u otro motivo, y por ello conforman el canon, no son un invento de ningún malvado erudito comeniños -como pensaría Zafón-. Son la selección de lo mejor que ha dado el intelecto de la raza humana.
Está claro que Pozuelo Yvancos no es Harold Bloom, así que no le queda otro remedio que decir que lo que él mismo no es capaz de hacer es algo que tampoco nadie puede intentar.