Dice Juan Palomo en El Cultural:
«¿Llegará el momento en que haya más novelistas que lectores? No lo creo, aunque las encuestas del sector se muestran cada vez más reincidentes: se lee menos y de menos autores, pero los inasequibles nuevos narradores siguen ahí, enviando sus originales a los mil y un premios que se multiplican en España. Al premio Ciudad de Torrevieja, por ejemplo, que organizan el Ayuntamiento levantino y Plaza & Janés, se han presentado 505 títulos, en pos del primer y suculento premio de 360.607 euros. Cerca de 528 se presentaron al último Planeta, 539 al Alfaguara, 303 lo hicieron al Primavera, 405 al Herralde, 414 al Biblioteca Breve, 360 al Tusquets, 147 al recién convocado Francisco Casavella... Siempre me asombran esos miles de ingenuos que se conforman con ir de comparsas en el desfile triunfal».
¿Cómo se va a leer la bazofia publicada y promocionada por premios corruptos? ¿Es que no saben que las bibliotecas están llenas de buenos libros? ¿A mí qué me importa que den un premio a la esposa de un escritor, al empleado de un editor o al amigo de un soplagaitas? ¿Creen, señores editores, que nos interesan sus relaciones sociales o familiares?, ¿sus intereses?, ¿los estúpidos favores que deben?
¡Dejen de hacer el gilipuertas, catetos!