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viernes, 14 de diciembre de 2012

Una iniciativa de Patrulla de Salvación.

Hola amiguitos, desde Patrulla de Salvación nos proponen una interesante inicitiva en relación a la lista de mejores libros que elaborará El País:


En el “blog” Papeles Perdidos de EL PAÍS, (aquí) comenzó ayer una votación para elegir los mejores libros de 2012. Intentando dar una apariencia democrática y participativa (qué asco de palabra) se invita a los lectores a colaborar con su voto. Para “orientar” al votante se incluyen las opiniones de algunos críticos.
¿Tiene usted duda de que van a salir los de siempre?
SI USTED ESTÁ CANSADO DE SER MANIPULADO POR EL PODER. SI QUIERE QUE DE VERDAD CAMBIE EL MUNDO EDITORIAL, VOTE. PERO VOTE POR LA SIGUIENTE LISTA, LA LISTA DEL CABREO, LA LISTA DE LA INDIGNACIÓN, LA LISTA DEL MECAGONTO.
Mejor LIBRO DEL AÑO: El xilófono de Pocoyó, Pocoyó, (Timun más infantil)
Mejor NOVELA: Monster High, Lisi Harrison (Alfaguara)
Mejor libro de CUENTO O RELATO no infantil: “Memorias I” de Jose María Aznar (Planeta)
Mejor POEMARIO: Revista MONGOLIA (Varios autores)
Mejor CÓMIC Título del Cómic: TMEO (Varios autores)
Mejor ENSAYO o NO FICCIÓN: La vida iba en serio de Jorge Javier Vázquez (presentador de “Sálvame”, Tele5)
Instrucciones:
Basta con hacer copia/pega. 1º capia usted la lista que tiene aquí arriba. 2º la paga en la caja de comentarios del blog Papeles Perdidos de EL PAÍS (aquí). Ya está. Importante: puede usted votar cuantas veces quiera.
Obviamente yo ya lo he hecho.

viernes, 14 de enero de 2011

Curso de lectura rápida: Cómo leer La montaña mágica, de Thomas Mann, en cinco minutos.

Bienvenidos a nuestro curso de lectura rápida. Hoy enseñaremos a nuestro culto lector una técnica milenaria, aplicable a La montaña mágica, que le permitirá leer esta obra maestra de Thomas Mann en tan sólo cinco minutitos. Este curso está patrocinado por Bobelia, El País de los culos y el Grupo PRISA, y cuenta con el peritaje literario y la asesoría de la megaintelectual Rosita Montero.

Lo primero que hace falta es un buen juego de dedos: practique abriendo y cerrando la mano, húrguese la nariz y el ano (un auténtico progre no repara en moralidades anticuadas). Tras estos gratos momentos de placer, adquiera un ejemplar de La montaña Mágica. Creemos que su autor ganó un premio, pero no sabemos cual (es posible que fuese el Alfaguara, mediante un viaje en el tiempo efectuado en un De Lorean).

Lea la primera página. Sabemos que es difícil porque no tiene dibujos: ¡ánimo!

¡Primer asalto! (TIN-TIN-TIN) Comience a pasar rápido las páginas. ¡Corra! ¡No tiene mucho tiempo!

Puede hacer un descanso para masturbarse y leer El País, como hacen las personas sanas. Pueda hacer ambas cosas al mismo tiempo si consigue el número apropiado.

¡Segundo asalto! (TIN-TIN-TIN) ¡Si va con trabajo atrasado tiene que recuperar el tiempo perdido! ¡CORRA! ¿O es que quiere que le tomen por un facha inculto votante del PP? ¡Pase páginas a toda hostia! ¡Me cago en la puta! Si se aburre por lo mecánico del movimiento, recuerde los estupendos culos que publicamos en nuestro diario global dependiente de la mañana y aproveche la excitación (el redactor de este artículo se masturbó por segunda vez en el día, debido al priapismo provocado). ¡Vamos! ¡Ya casi está! ¡Ánimo! ¡¡Ánimo!! ¡¡¡Ánimo!!! ¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah! ¡Ah! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Y ahora siga pasando páginas! ¡Rápido! ¿¡Cómo se le ocurre ponerse a cascársela en mitad de una lectura rápida!? ¡Que no le da tiempo!, ¡coño! ¡No se preocupe! ¡Nosotros le ayudaremos! ¡Sálteselas en grupos! (Pero en bloques pequeñitos, ¿eh?). ¡Un poquito más! ¡Un poquito máaaas! ¡Bravo! ¡Ha completado usted la lectura de La montaña mágica de Thomas Mann en un tiempo récord y sin tener que renunciar a otras sanas actividades!

Ahora ya puede dedicarse a otros entretenimientos intelectuales, como repasar la mejor de nuestras portadas.

¡El que no se la machaque es un faachaaa!

FAP-FAP-FAP-FAP-FAP-FAP-FAP-FAP…

PD: No hace falta que se lea la última página.

FAP-FAP-FAP-FAP-FAP-FAP-FAP-FAP…

lunes, 20 de diciembre de 2010

Rosa Montero, alpinista de La montaña mágica.

El problema de Bobelia, El País de los culos y el Grupo PRISA es que, en lo literario, se dedican a crear equipos de baloncesto compuestos por enanos de medio metro. Luego, claro, el juego consiste en dejarse meter canastas. ¿Cómo ganar si no?

Ahora bajan un peldaño más, situando mentalidades cuadrúpedas a comentar obras de autores alados. Es el caso de Rosa Montero, alpinista de La montaña mágica, que nos muestra su inteligencia en lo que a lectura se refiere:

Leyendo «a estas alturas de mi vida, podría haber confeccionado una pequeña pero apañada biblioteca compuesta por todos los fragmentos de libros que me fui saltando mientras leía», el lector piensa ¿es posible que esta presunta escritora se esté jactando de las páginas que no ha logrado leerse?, ¿igualito que un equipo de fútbol que presume de los que equipos contra los que no ha querido jugar?

«En toda novela sobran cosas» es una generalización absurda y tontícola.

Con «y, por lo general, cuanto más gordo es el libro, más páginas habría que tirar» nos descubre Rosita cómo ella piensa que, a más páginas, mayor relleno, sin caer en la cuenta de que bien puede ser a la inversa. ¿O es que cuanto más largas son sus nivolas, más relleno inútil mete? Puede ser, pero ello no le autoriza a generalizar.

Continúa: «esto es especialmente verdad respecto a los clásicos», ¡qué lista es Rosita!, ¡ella se quiere librar! ¡Y también a sus amiguitos! Pero el lector no la cree: es hoy en día cuando más relleno traen los libros. Rosita lo sabe muy bien y se defiende con esta puerilidad. ¡Que no cuela, mujer! ¡Qué se te ve el plumero por ponértelo de penacho!

Cuando el lector lee que a La montaña mágica «le sobran varias decenas», acude pronto al teléfono para dar parte al comité del Premio Nobel, para que se lo retiren rápido a Thomas Mann y se lo den a Rosita Montero.

Rosita nos va explicando cual es su problema: «Dentro del libro hay una parte que podríamos calificar de novela de ideas». ¡Haber empezado por ahí! Lo que había que hacer era cambiar estas malvadas ideas, que hacen pensar, por gilipuerteces fáciles de leer y que no molesten a los catetos.

Sigue protestando: «grandes discursos que los autores meten de contrabando». Rosita, bonita, ¿qué pelotas te crees que es lo que hacéis hoy tú, Javier Marías, Arturo Pérez Reverte y toda esa caterva con la que el Grupo PRISA nos está tocando los ovales?

Rosita culmina sus enseñanzas con: «hay que leer La montaña mágica y saltarse sin complejo de culpa todas las páginas que te parezcan muertas. O ignorar las tediosas novelitas pastoriles de la primera parte del Quijote. O pasar a toda prisa las aburridas y meticulosas descripciones de ballenas que incluye Moby Dick».

Resulta bastante patético y tontiprogre que Rosita Montero haya caído tan bajo como para recomendar a los lectores saltarse cualquier página que les ofrezca una mínima dificultad, acto que sólo un cateto cometería. Seguro que piensa que leerse un libro al completo es de fundamentalistas de la cultura.

No es más que un nuevo paso en la apología de la subnormalidad que los escritores progres llevan a cabo para educar ciudadanos lo más tontos posible. Probablemente saben lo que sucede cuando estos ciudadanos se culturizan: que dejan de ser clientes suyos.

Imagine el navegante a Rosa Montero tomando parte en una carrera de Formula 1 y atravesando continuamente la pista por la mitad para coger un atajo. A continuación se baja tras la línea de meta, se quita el casco y da saltos de alegría:
-¡He ganado! ¡He ganado! ¡Soy más rápida que el rayo!
Es entonces cuando es atropellada en veinte ocasiones, y sin tocar el suelo, por quienes sí están participando en la carrera.

domingo, 24 de octubre de 2010

Eduardo Mendoza se estrella contra el Planeta.

Este año la prensa ha vuelto a filtrar falsos rumores para proteger a los auténticos contratados del putativo y dirigista Premio Planeta. Luego hablan de «quinielas» y «apuestas», pero sólo hay un único resultado posible y los demás es basura mediática. Es probable que se estén filtrando estos nombres conocidos con objeto de allanarles el camino en futuras ediciones. Entonces dirán: «llevaba sonando desde hace años», cuando quieren decir, «lo veníamos preparando desde hace años». Normal, teniendo en cuenta que hay quien habla de listas de espera para recibir este chanchullo.

Lo único decente que han hecho algunos periódicos es publicar el dúo ganador antes de que se produzca el fallo. En la tertulia de la Cadena SER han hecho el frívolo y el tontícola diciendo gilipuerteces para que veamos cómo se toman a broma esta publicidad fraudulenta, de la que ellos van a cobrar sus sueldos. El lector de titulares incluso ha pegado un bote para defenderlo, diciendo que es el premio mejor dotado de España (debe de ser un becario). Porque si algo pasa, está la SER.

Público: Eduardo Mendoza aterriza en el Planeta. (LÍDIA PENELO Barcelona 15/10/2010 23:35 Actualizado: 16/10/2010 00:18).
El País: Un Planeta de "intrigas, misterios y aventuras". (Señores de PRISA: esas comillas son inglesas).

Otro periódicos han contribuido a proteger este engaño masivo perpetrado por un gran grupo editorial, el Grupo Planeta.

No hay «rumores», no hay «quinielas», no hay «apuestas». Sólo hay una gran mentira y un conjunto de medios de comunicación con trabajadores muy cobardes y directivos caguetas.

En la Wikipedia se publicó que Eduardo Mendoza había ganado el Premio Planeta a las 20:27.

(Un jurado sale de hacer el paripé en su cuartito aparte).
Jurado: An de güiner iiiiiiis...
Mendoza: Hola.
Jurado: ¡...! ¡Shhhh! ¡Que todavía no lo he dicho!
Mendoza: Da igual, ya está en Internet, lo he visto en el portátil de allí: tiene güifi.
Juan Manuel de Prada: ¡Hogaaaaa! ¡Enggo un pogtátil nueegoooooo!
Jurado: ¿Qué es eso que tiene en la boca?
Mendoza: Una chuleta.

El jurado estaba compuesto por Alberto Blecua, Ángeles Caso, Juan Eslava Galán, Pere Gimferrer, Carmen Posadas, Rosa Regàs y Carlos Pujol. Desesperados por creer que son alguien, se dejan manejar como títeres.

Periodista: ¿Y de qué va la novela?
Mendoza: Es la primavera de 1936 y...
Periodista: Zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz...

Es mentira.

Pretenden crear un parnaso construido por la corrupción y les está saliendo un putiferio timalectores. Es bochornoso que toda España tenga que contemplar a estos embaucadores y que lo más atrevido que hagan en un medio de comunicación sea comportarse como niñatos o defender mentiras mediáticas. ¡Como si no supieran la verdad!

Por cierto, Arturo Pérez Reverte no ha dicho nada, porque no tiene huevos.

Aquí una cita con la que Luis María Anson ha pretendido atacar al orangutanesco Hugo Chávez: «¿La verdad, para qué? -se preguntaba Stalin-. La verdad es una debilidad burguesa que debemos aprovechar engañando con la mentira a los capitalistas cuantas veces haga falta».

¿Cuántos agentes, editores o escritores españoles no subscribirían esta cita para embaucar a quien sustenta su negocio?

viernes, 5 de febrero de 2010

Lo que esconde tu plica: Premio Nadal 2010 a Clara Sánchez.

Es cierto que cualquier interés por los "certámenes" literarios de alto copete, a la vista de su honradez y de su calidad, puede considerarse ilógico. Su relevancia se reduce en la práctica a una anécdota de un mundo mediático que vive al margen de la realidad.

Este Premio Nadal 2010 a Clara Sánchez, por Lo que esconde tu nombre, no parece descollar de esta tradición cuesta abajo a la que se ha echado a rodar estos "certámenes" literarios. Según parece, Clara Sánchez es colaboradora de El País, el diario antes independiente y ahora global y corporativo. Otros colaboradores de El País que han recibido este "premio" son Maruja Torres o Francisco Casavella.

Fíjese el navegante que esto podría no determinar siempre una ínfima calidad, pese a que tal se manifieste en Esperadme en el cielo, de Maruja Torres, premiado por idéntico jurado: Germán Gullón, Lorenzo Silva, Andrés Trapiello, Ángela Vallvey y el editor Emili Rosales. Pero sucede que por la afinidad que muestran estos grupetes de premiados, no podemos tomarnos este chiringuito privado muy en serio. Es una fiesta privada para unos amiguetes y hay gente que se compra un cierto libro.

Un interesante apunte es que existe una crítica acompasada (Últimas noticias del limbo) a una novela de Clara Sánchez, Últimas noticias del paraíso, con la que ganó el Premio Alfaguara, esto es, doscientos mil euros que la Editorial Alfaguara decidió invertir a ciegas en la decisión de un jurado, como pensaría un ingenuo:

"En la urbanización donde se desarrolla la novela ocurren, de todas formas, cosas paranormales. A ver si no cómo se explica (Pag. 19) el que a los niños los recogía muy temprano un bus del colegio y los devolvía por la tarde vestidos de gris y azul marino. ¿Subían acaso desnudos por la mañana? No sé qué pensar, verdaderamente, si se trata de un caso típico de abducción o de un flagrante atentado contra la sintaxis."

Reseñar también la eliminación del segundo puesto del Premio Nadal, con la que se evita la posible vergüenza de que el segundo premio posea una mayor calidad literaria que un forzoso ganador, como es probable que ocurriera el pasado año.

Y atención al rostro granítico que gastan en cuanto a marketing: Clara Sánchez recibe inquietantes cartas de antiguos nazis tras ganar el Nadal.

"A algunas de esas cartas, "amenazantes a veces", aludió hoy la escritora al exponer ante la prensa las claves de la novela premiada con el Nadal el pasado 6 de enero y que esta tarde presenta en el Instituto Cervantes."

Cualquier ciudadano de inteligencia superior a un simio puede imaginarse los pasos de claqué ejecutados por Clara Sánchez en cuanto la Editorial Destino le informó de la aciaga circunstancia.

-¡Eh!, ¡qué me están amenazando! ¡Comprad mi libro! (Clípiti clap, clap- clap-clap, clap-clap).

jueves, 2 de julio de 2009

Un recuerdo al crítico Ignacio Etxeverría y un olvido al suplemento literario Babelia.

Se escucha estos días en la Cadena SER (Grupo PRISA) la afirmación publicitaria de lo placentero que es leer la última obra de Bernardo Atxaga, Siete casas en Francia, editada por Alfaguara (Grupo PRISA). No cabe duda de que el libro de Atxaga obtendrá excelentes críticas en los medios de PRISA, puesto que los críticos no desean ser catapultados fuera de su trabajo, dejando de cobrar su sueldo.

Esto fue lo que le sucedió a Ignacio Etxeverría, quien, habiendo criticado libremente El hijo del acordeonista, de Bernardo Atxaga, publicado por Alfaguara (Grupo PRISA), encontró calificadas sus críticas como “críticas de destrucción masiva”, viendo puesta en duda su permanencia como colaborador del suplemento Babelia, del diario El País (Grupo PRISA), y observó también cómo no era aceptado un trabajo suyo posterior. Esta es la carta que le escribió a Lluis Basset.

Contra estas acciones del periódico El País (antes independiente, hoy corporativo) firmaron un manifiesto decenas de personas del mundo de la cultura:

“Por la presente, algunos críticos, redactores, lectores y colaboradores de El País queremos expresar nuestra preocupación por el daño que ha sufrido la credibilidad del periódico a raíz de la carta abierta que, el crítico de Babelia y colaborador de la sección de cultura del diario, Ignacio Echevarría dirigió, el pasado nueve de diciembre, a Lluís Bassets, director adjunto de El País, en la que se denunciaba la represalia y la censura de las que ha sido objeto por ejercer la crítica literaria tal y como venía haciéndolo desde hace catorce años en esas mismas páginas. Igualmente, queremos manifestar nuestra preocupación por la posibilidad del futuro ejercicio libre de la crítica en las páginas de El País.”

A día de hoy, seguimos confiando en las críticas de Babelia para conocer futuras estrellas creadas (y bestselleradas) por el Grupo PRISA.