Mostrando entradas con la etiqueta Javier Marías. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Javier Marías. Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de agosto de 2012

Javier Marías emprende unas vacaciones de urgencia.


Marías ha entrado en alerta roja.

Según parece, tras el descubrimiento de que el autor devuelve el dinero cobrado por sus libros, numerosos españoles un poco cortos de saldo han decidido remitir los libros que habían comprado al generoso Marías, provocando aluviones en las oficinas de correos y una avalancha de sospechosos paquetes en la morada mariasna.

Javier Marías procuró en primer lugar reembaldosar el suelo de su pisito madrileño con la ayuda de estos pequeños lingotes de oro que son sus obras, sin embargo, tras el tercer resolado y alicatar el baño dos veces, se lo ha pensado un poco mejor y ha decidido dejar de remitir cheques a sus otrora admiradores, lo cual no ha detenido el colapso de correos ni el de Casa Marías.

Se comenta que, durante las noches de julio, un sospechoso anciano envuelto en misteriosos ropajes empujaba un carrito del Carrefur calle abajo, produciéndose el sorprendente hecho de que el contenedor dedicado al reciclaje de papel había de ser vaciado a la jornada siguiente. Probablemente se trate de un rumor.

Pero Marías no se arredra y su chequera está que arde. ¿Puede ser posible que acabe con la crisis? En la Moncloa se comenta que, de haberse sabido esto antes, no se le hubiera pedido el rescate a la Merkel, sino a Marías y su chequera prodigiosa.

Lo que sí es de cierto seguro es que, a los pocos días, Marías decidió ausentarse hasta que la situación se haya calmado. También él deberá calmarse, puesto que fue observado saliendo a toda pastilla de su domicilio vistiendo un conjunto de bermudas y chancletas. Se le presume en destino playero debido al tubo, las gafas de buzo y el flotador con cabeza de ornitorrinco y bla, bla, bla...



jueves, 19 de julio de 2012

Si no está satisfecho con su novela, Javier Marías le devuelve su dinero.

Con frecuencia la vanidad se la juega a los escritores. Leen lo que un grupete de amigos asalariados ha escrito sobre ellos en un suplemento y, ¡woops!, se lo creen. Es el caso del mediocre y soporífero Javier Marías, en quien la camarilla de la cultura española ha expiado los pecados cometidos contra su padre, Julián Marías.

Marías hijo se hallaba tan ofuscado por su vanidad que no comprendió lo que hacía en la siguiente aventura. He aquí su acto genial:

"Hace varios años otro joven me envió una carta diciendo que se sentía estafado por una novela mía que había comprado y leído, y hacía hincapié en el precio (que pone siempre el editor, no el autor). Le envié una nota diciéndole que si no podía hacerle recuperar el tiempo, sí al menos el dinero perdido, y le adjuntaba un cheque por el importe del libro. Poco después me encontré en un periódico un suelto en el que se contaba la anécdota, comentada por el joven. No es que yo quedara mal con mi gesto, pero me pareció inadmisible que, sin consultarme, se hubiera permitido hacer público lo que había sido privado. Además, anunciaba que seguramente guardaría mi cheque como recuerdo, pero lo cierto es que ya lo había cobrado".

¡Ja, ja, ja, ja! Hasta el más incauto comprende el significado de devolver a un sujeto el importe de un producto comprado: es como reconocer que el producto es defectuoso. Y lo que es más: a Marías se le ocurrió pagar por el margen comercial de un local, de los transportistas, de la editorial y de la imprenta. Si el lector se llega a quejar un poco más, lo mismo Marías le paga el Metro. O la lectura como horas de trabajo. 

Por otro lado, a
l fin se ha encontrado una utilidad para los libros de Javier Marías: pueden ser transformados nuevamente en capital. ¡Yuju! 

¿Le han regalado un libro mariasno? ¡No se preocupe! ¡No necesita el tique! Mándeselo a Marías, que le devuelve el dinero (aunque no el tiempo que haya perdido ni las neuronas churruscadas).





miércoles, 13 de junio de 2012

Epigrama a Javier Marías y la piratería.


A quejarse fue Marías
de la gran piratería
-¡Son delincuentes! -decía
cuando cámaras cerca había.
Mas, después de esta rabieta,
acudía a su biblioteca
a leer gratis por la jeta.
Marías: ¡vete a hacer puñetas!


sábado, 17 de marzo de 2012

Las editoriales maquillan a sus autores.

El sector del libro está hecho una letrina y los lectores están hasta las gandumbas de que quieran venderles siempre la misma mierda, deyectada siempre por los mismos.

Por ello, las editoriales han desarrollado una novedosa propuesta que dará alas al sector: a imitación de los supermercados Mercadona, las editoriales maquillarán a sus autores resaltando sus dotes naturales, con lo cual resultarán más atractivos.

He aquí los sorprendentes resultados:

Rosa Montero



Fernando Savater



Agustín Fernández Mallo



Javier Marías

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Algunas fotos estúpidas de autores españoles.

La mayoría de los autores españoles son auténticos farsantes: creen que un poco de pose y suficiente vanidad y ego pueden convertirlos en alguien si un número determinado de incautos se deja embaucar. Son trabajadores de las letras que de cuando en cuando publican un libruco porque se aburren y quieren salir en la tele. Entonces comienza la actuación, el hacerse fotos, a veces tan estúpidas como aquestas:

"¡Uuuuuuuh! Fienfenidos a mi humilde morada...
Disculfen que esté ahorrando luz".
(Conde Mariorlok).
-Trinity, descarga un curso para
pilotar helicópteros... ¿Trinity? ¿Trinity?
-TELEFÓNICA LE INFORMA QUE EL
NÚMERO MARCADO NO EXISTE.

Elvira Navarro comprueba la moqueta como
corresponde a su puesto de trabajo.

Luna Miguel clavándose una chincheta en el culo.


¡Blas!, ¡Blas! ¡Voy a ver a los nabucodonosorcitos!

¡Voy a pelearme contra Apolo Creed!
También conocido como Ronky II.

Muy bien chicos, ahora un pasito
para atrás y ¡alehop!


-¡Tariro, tariro...!
-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAH!

domingo, 18 de septiembre de 2011

Exorcismo para Javier Marías.

Rafael Reig publica en su blog, entre otras muchas cosas, este útil exorcismo:

"En una página leo anotado: 'Exorcismo para J. Marías: Benet, yo te conjuro, abandona el cuerpo de esta criatura'.

Está al lado de un soneto que empieza:

Conjúrote, demonio culterano,

que salgas deste mozo miserable,

que apenas sabe hablar, caso notable,

y ya presume de Anfión tebano.

Por la lira de Apolo soberano

te conjuro, cultero inexorable,

que le des libertad para que hable

en su nativo idioma castellano".


martes, 16 de agosto de 2011

Javier Marías: "No aceptaría ningún premio nacional".

"Creo que el Estado no tiene por qué dar nada a un escritor. Dado que ésa es mi norma, si alguna vez se me ofreciera algún premio de los que llamamos estatales u oficiales, pues no lo aceptaría". (Javier Marías).

No te preocupes, Marías: no te costará mucho esfuerzo.

La zorra y las uvas, de Esopo.

Estaba una zorra con mucha hambre, y al ver colgando de una parra unos deliciosos racimos de uvas, quiso atraparlos con su boca.

Mas no pudiendo alcanzarlos, se alejó diciéndose:

-¡Ni me agradan, están tan verdes...!

Moraleja: Nunca traslades la culpa a los demás de lo que no eres capaz de alcanzar.

domingo, 10 de julio de 2011

Javier Marías da en el clavo... y se rompe un dedo.

En este post, aparte de decir las tonterías de siempre (que no sabe nada y que no se puede saber nada y que, cuando se sabe algo, es tan poco que no es nada, etc...), Javier Marías ha dicho algo un poco inteligente, lo cual llama la atención.

"El único consejo que yo siempre puedo dar a los escritores jóvenes o en ciernes es que no quieran convertirse en escritores como temo que hoy en día, al menos aquí en España, sucede a menudo. Es como si para alguna gente lo importante fuera volverse escritor porque es un tipo de figura pública que no está mal, que es relativamente apreciada y respetada, que se puede hacer un poco famoso y que incluso, con mucha suerte, puede ganar mucho dinero. Y tienen la sensación, a menudo, de que escribir los libros que se precisan para convertirse en escritor es un trámite necesario, pero engorroso. Esa es el actitud que veo en muchos jóvenes, que me parece mala".

Después de un primer aplauso, me pongo a pensar. Pero, un momento, ¿no es exactamente esto lo que tantos escritores adultos hacen? ¡Incluido Javier Rollopatatero Marías!

¡Pero si los protagonistas de este tipo se pasan sus novelas chocheando por el VIPS, escuchando rollear al Rey de España, mentalipajeando filosofías de cubo de basura y hablando sobre pollas en la boca!

¡Como si Javier Marías no se aplicara un bombín de bicicleta en los morros durante una hora antes de escribir!

Marías le da más al relleno que las napolitanas del Mercadona.

"Cuando revisó sus apuntes, encontró que con este libro habían pasado cinco meses seguidos, en los cuales solo pudo sentarse 20 días en la máquina de escribir (no usa computador). Luego, pasaron otros siete meses, en los que también solo trabajó 20 días".

¡Jajajajajjajajaja! ¡Este tío trabaja un puto mes al año! Y va el crack y chulea de que otros escriben por trámite. ¡Pero hombre, Marías! ¡Eso haces tú! ¡Esos otros al menos se sacan las manos de los huevos!

Pero es que a los blufs del Grupo PRISA hay que tratarlos como cervantitos.

Otra de las gilipuerteces que nos comenta es:

"Uno de los asuntos de esta novela es sobre la imposibilidad de saber nada a ciencia cierta".

Según se cuenta, cientos de miles de científicos en todo el mundo se han suicidado repentinamente al escuchar las palabras del sabio Marías. Millones de policías han dejado de buscar culpables para los crímenes: ¡misión imposible! Bomberos debaten a la entrada de los incendios sobre si la casa está o no en llamas. Los académicos ya no saben a ciencia cierta si deben limpiarse el culo.

¡Es el apocalipsis mariasno!

Marías, con cariño:

2 + 3 = 5

Puedes rimar y acabarlo. Y a ver si te esfuerzas un poquito más.

miércoles, 6 de julio de 2011

Reposiciones: Javier Marías y Pérez Reverte en Muchachada Nui.

He aquí a estos dos ejércitos de un sólo hombre. Sorprende la lograda imitación de Javier Marías, más cruenta, si cabe, que la de nuestro querido Pérez.


Primera parte.



Segunda parte.

viernes, 6 de mayo de 2011

La tabla de multiplicar del sendos.

A partir de una breve nota de información aparecida en La Fiera Literaria, el personal de Lector Iracundo ha podido reconstruir un novedoso descubrimiento: la tabla de multiplicar del sendos, que es como sigue:

Sendos por uno, sendos.
Sendos por sendos, cuatro.
Sendos por tres, seis.
Sendos por cuatro, ocho.
Sendos por cinco, diez.
Sendos por seis, diecisendos.
Sendos por siete, catorce.
Sendos por ocho, dieciséis.
Sendos por nueve, dieciocho.
Sendos por diez, decasendos.

domingo, 23 de enero de 2011

El oportunista Javier Marías y el castrado moral Fernando Savater, a favor de la Ley Sinde.

Lo bajo que pueden caer autores ya jubilados o próximos a su jubilación aparece ante nosotros en toda su plenitud cuando se da una consigna mediática y comienzan a castañetear las dentaduras postizas. Es el caso de la Ley Sinde y de varios autores, a los cuales vienen a unirse ahora los que faltaban: Javier Marías y Fernando Savater.

Javier Marías, aficionado a la máquina de escribir y a los ascensores de manivela, nos cuenta en Temen a los delincuentes, que casi todos los españoles son delincuentes y, no contento con ello, va y nos dice que los políticos que no aprueban las leyes que él quiere también lo son. El oportunista Marías se pone a tocar los platillos porque proximamente sacará una novela.

Esta línea es para que nos recuperemos del susto.

Habrá visto que está de moda esto de llamar ladrones a los españoles, algunos de los cuales se compran sus libros. Finaliza Marías: «me quedarán dos opciones: o no escribir más, o publicar mis libros en inglés, francés, alemán, italiano o esloveno».

Leyendo aquesto, muchos lectores habrán sentido una felicidad próxima al orgasmo. Cerca de mi batcueva, por la ventana, se han escuchado exultantes bramidos, superiores a los proferidos al término del mundial de fútbol.

Vídeo educativo para ancianos.

Por otro lado, Fernando Savater, ha cacareado respecto a los políticos que «algunos tendrían sus reparos a la ley, pero la mayoría lo hizo por populismo barato». ¡Ojo!, cuando la voluntad de los ciudadanos no coincide con la de quien te paga el sueldo, no se la puede llamar democracia.

(Hasta en El Cultural le contestan). Más abajo Savater muestra su ignorancia, tildando de «efectiva» la ley francesa, con la que se ha conseguido que los ciudadanos pasen de utilizar el P2P a utilizar Megaupload. ¡Aupa Francia!

Pero es que también ha soltado: «es increíble la amoralidad de los comentarios que se oyen sobre lo que son las descargas. Hay que hablar de verdadera "imbecilidad moral" por parte de gente que no ve el mal que está haciendo a la creación artística y literaria».

Fernando Savater, profesor de Ética y Premio Planeta, nos quiere explicar lo que es moral y lo que es amoral. Se trata de un sujeto que mintió a los españoles para que le pagaran un gran anticipio. Y, ya hundido hasta las rodillas en un mar de zurullos, eructa sobre «imbecilidad moral», batiendo récords de catetez moral.

¿Y el daño que hacen los premios amañados a la creación artística y literaria, premiando a sujetos como él? ¿Y cómo destrozan a autores decentes que pierden su motivación al recibirlos? ¿Y cómo sitúan basura literaria en primera fila, dando al lector una falsa idea de la literatura?

¡Ah, bueno! Pero es que estos le pagaron a él.

sábado, 4 de diciembre de 2010

¡Eh, tú! ¡Que ése no es tu sitio!


Observe el lector este curioso dúo de artrópodos en plena cópula rústica, hallado en la periferia del centro madrileño. Se trata de un acto de hibridación poco común, mediante el cual dos especies –el Mariquitus perezencis y el Mariasnus completus- alcanzan el clímax hasta treinta y siete veces por minuto, superando incluso al verraco ibérico.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Desmentidos.

Falso que el blasón de Arturo Pérez Reverte incluya un cipote flordelisado.

Falso que las novelas de Javier Marías produzcan un efecto similar al de los narcóticos. En realidad se asemeja al de los barbitúricos.

Falso que por «democratización de la cultura y de la novela», Espido Freire se refiera a rebajar este ahora producto para que cualquier cateto pueda leerlo gracias a la vulgarización de su estética e ideas.

Falso que el Premio Nadal sea más honrado que el Premio Planeta.

Falso que el personaje mediático Arturo Pérez Reverte haya tatuado en los nudillos de su mano derecha, del meñique al pulgar, las letras B-I-B-A-E. Falso también que haya tatuado en los nudillos de su mano izquierda, del pulgar al meñique, aquestas otras: S-P-A-Ñ-A.

Falso que Rosa Montero haya escalado La montaña mágica: se dejó caer en paracaídas desde un avión.

Falso que Javier Marías sea uno de los pocos grandes escritores cuyas novelas son malas.

Falso que toda obra presentada a un certamen sea concienzudamente leída. Correcto, sin embargo, que aquellas seleccionadas lo sean con mucha atención.

Incorrecto que José Manuel Lara y el jurado del Premio Planeta vayan a ser procesados por prevaricación.

Falso que tras redactar el octogésimo séptimo manifiesto, Agustín Fernández Mallo haya decidido ponerse por fin a escribir en serio.

¡No, no, no! No es cierto que Javier Marías considere que el término ‘etimología’ se refiera a un compendio de estafas por Internet.

Falso que Nuria Azancot esté preparando una presentación de la Generación Plátanos de Canarias. Falso también que el símbolo de aquesta consista en unas gafas de pasta sobre un plátano erecto.

No es cierto que durante la concepción de Arturo Pérez Reverte se salpimentara la mezcla habitual de gametos con esperma de morlaco.

Falso de toda falsedad que Carlos Ruiz Zafón requiera dos plazas cuando viaja en transporte compartido. Falso que la segunda plaza sea para su excedente de autoestima.

Falso que Rosa Montero sea una gran lectora, en realidad se trata de una gran saltadora de páginas.

Falso que Agustín Fernández Mallo haya pretendido -imitando al clérigo radical estadounidense que quería quemar ejemplares del Corán- quemar libros de Alianza Editorial.

sábado, 16 de octubre de 2010

Micrófonos ocultos captan un fragmento de una sesión de la Real Academia Española.

Uno de nuestros mejores espías ha logrado, mediante un micrófono oculto hábilmente situado, captar un fragmento de una sesión celebrada en la Real Academia Española, para epatamiento de todos nosotros:

GARCÍA DE LA CONCHA: Tiene la palabra (es un decir) Javier Marías.

JAVIER MARÍAS: Yo estaba estando, o puede que no estuviese, sino que lo recuerde, en el día que hacía viento y era otoño, con mis sendas nalgas contra la una la otra y sendas contra el poyo, siendo que, de no ser así, quizá no habría estado. Pasaron una no gorda, una no flaca y una no a medias, de tal modo que un árbol precipitado no pudo segarles el trío de cabezas por causa del tráfico y la humedad. Yo pregúnteme si la potencia succionante de aquellas sería directamente proporcionaria a la blandez de la plastilina cuando era niño, lo que entonces yo ya no era, aunque aún dudo pero no tanto aunque sí un poco. Hice un gesto gesticular con mi mano chica que se acercó a mí una de las tres, o dos...

ANSON (Murmura a ARTURO PÉREZ REVERTE): Esto no lo entiende ni Dios.
PÉREZ: Sí que lo entiendo.
ANSON: Cuenta, cuenta.
PÉREZ: No me sale de los huevos.
ANSON: Ah.

GARCÍA DE LA CONCHA: Tras esta más que aclaratoria aserción de Javier Marías (intenta aguantarse la risa, pero no puede, se atraganta y pasa cinco minutos tosiendo)... Arturo Pérez Reverte, Pérez para los amigos, leerá un bonito poema típico de su pueblo:

(ARTURO PÉREZ REVERTE sube al estrado con un pendón de los Reyes Católicos).

PÉREZ: Con los dedos de las manos
y los dedos de los pies,
los cojones y la polla,
todos suman veintidós.

ACADÉMICOS: ¡Bravo! ¡Bravo! (Revientan en aplausos). ¡Y en un solo eructo!

En este punto falla la grabación, ya que la potencia de la «voz» de Pérez afecta al microsistema de espionaje (un vasito de yogur con una cuerda).

lunes, 26 de julio de 2010

¡Que sean sendos!

Ha llegado hasta mí el rumor de que, participando Javier Marías en una velada literaria, junto a una veintena de escritores, en un conocido bar madrileño, uno de los comensales decidió recrearse con un café con leche, indicándoselo al camarero. Este momento fue aprovechado por Javier Marías para erguir un índice y expresar:

-¡Que sean sendos!

Se cuenta igualmente que Javier Marías todavía no comprende por qué el camarero sirvió un total de veinte cafés con leche.

martes, 1 de junio de 2010

Habitantes del agro temen retorno de Javier Marías.

Ante lo inmediato de las vacaciones veraniegas, numerosos habitantes del agro se han sumido en la preocupación al temerse un retorno de Javier Marías. En su ingenuidad, el famoso chóped de los escritores podría viajar de nuevo al agro español durante sus vacaciones.

Ovinos auditivamente pertrechados.

Grupos de animales empiezan a organizarse, pertrechándose con materia para ocluir sus oídos. Una potente resistencia cultural comienza a aflorar en el agro, habiéndose abierto bibliotecas y repartido obras clásicas. Varios toros de lidia afilan su cornamenta contra piedras o árboles, y animales no cornúpetas memorizan críticas acompasadas con las que ahuyentar al autor. Se ha avistado una oveja con un bigote como el de Nietzsche y un cabreo de aúpa. Javier Marías no lo tendrá fácil y esta vez podría acabar depositado en un abrevadero o dos.

Quedan sin embargo algunos animales pacíficos como este. Y tú, pequeñuelo, ¿qué opinas de la vuelta de Javier Marías?



domingo, 9 de mayo de 2010

Hola Don Marías, Hola Don Perez.

Eran dos huecos personajillos,
escribidores medio chalados,
eran dos tipos muy penosillos
por mediáticos y entronizados.

Si se topaban de picos pardos,
en el Bobelia o el cabaré,
siempre bramaba vociferando,
con tufo a orujo, Don Perez:

PEREZ: ¡Hola, Don Marías!
MARÍAS: ¡Hola, Don Perez!
PEREZ:¿Pasó usted por Alfaguara?
MARÍAS: Por Alfaguara yo pasé.
PEREZ:¿Leyó usted mi novela?
MARÍAS: Su novela yo leí.
PEREZ:¿Y por qué no habla de ella?
MARÍAS: Porque usted no habla de mí.
PEREZ: Rasque pues usted mi espalda.
(Marías rasca la espalda a Perez).
MARÍAS: Rasque usted la mía también.
(Perez rasca la espalda a Marías).
PEREZ: Adiós, Don Marías.
MARÍAS: Adiós, Don Perez.
(Vanse a cosechar unos pingües beneficios... y son detenidos por la SGAE).

martes, 13 de abril de 2010

Desmentidos.

Es falso que en las novelas de Arturo Pérez Reverte exista ilación más allá de la conformada por los números de página.

Completamente falso que haya duda alguna sobre la honradez del Premio Planeta.

Es falso de toda falsedad que la mayoría de españoles no lean libros porque no les guste la buena literatura.

Falso que Arturo Pérez Reverte, como alarde de patriotismo testicular, tinte sus gandumbas de rojo y su alabarda de gualda.

Falso que el lector estafado -en su tiempo o en su bolsillo- deba callar la mediocridad de las obras con las que se le ha perjudicado.

Es muy falso que Almudena Grandes considere graciosos sus chistes sobre violaciones de monjas.

No es cierto que, durante la última feria de San Isidro, el aforo al completo de la Plaza de las Ventas rompiera a cantar “Aaaaaay, Pérez Reeeverteeeee, si no sabes novelar pa’que te meeeteeeees”, ante el pasmo de un morlaco.

Inexacto que todos los correctores de Javier Marías hayan cometido suicidio.

Falso por completo el que Fernando Savater vaya a recibir el Premio Nobel de Ética.

Del todo falso el que algún bodrio Alatristero vaya a sobrevivir tres años a la muerte de su autor.

Es incorrecto que los pobres editores estén tan perdidos y desorientados que ya sólo se les ocurra publicar y premiar a periodistas, locutores, presentadores y otros cargos mediáticos: muchos lo están incluso más.

Falso que a Juan Manuel de Prada le sirviera de algo el ganar el Planeta, cuando con ello perdió su alma.

Falso de toda falsedad que Almudena Grandes sea capaz de dividir un millón entre otro millón, obteniendo un tercer millón equivalente a los dos citados.

Es completamente falso que Arturo Pérez Reverte haya sido detenido por los cazafantasmas.

domingo, 7 de marzo de 2010

Javier Marías y la senda de los sendos.

Obsérvese el uso que hace el académico Javier Marías de nuestro estupendo adjetivo distributivo:

Corazón tan blanco (Javier Marías), pág.188:
“Aún se entretuvo en la sección viril, ahora probó dos aromas en el envés de sus sendas manos, pronto no le quedarían zonas incontaminadas por los perfumes dispares”.

Acúdase luego al diccionario panhispánico de dudas, en busca de iluminación sobre sendos:

"2. No debe emplearse como equivalente de dos o ambos, sin valor distributivo: Han robado en la farmacia y en el estanco, y parece que sendos atracos los cometió la misma persona."

sábado, 27 de febrero de 2010

Javier Marías versus Friedrich Nietzsche.

Aquí el enlace original.

«a la pregunta de las entrevistas “¿Por qué escribe usted?”, a menudo he respondido: “Para no tener jefe y para no madrugar”». Javier Marías.

«Considerar el estado de escritor como una profesión debería, en justicia, ser considerado una forma de estulticia». Friedrich Nietzsche.